Sangrar

Las heridas físicas siguen el mismo proceso de cicatrización que las heridas emocionales: duelen, arden y sangran un montón pero en algún momento la hemorragia se detiene hasta cerrarse por completo, hasta desaparecer.

Casi

Crecer también es reconocer que para acercarse al final del recorrido hay que animarse a dejar personas atrás aunque soltarle la mano sea lo más doloroso del aprendizaje.