Sobre la mesa

En las conversaciones importantes, solemos decir todo: lo bueno y lo malo, los reproches y los agradecimientos, los recuerdos lindos y los no tan lindos, las mañas y los trapitos al sol. Lo único que no se menciona son los motivos de esa charla que queda desparramada sobre la mesa y sin limpiarse jamás.

Tú la llevas

Jugar a la mancha sólo es divertido cuando somos niñxs. Los adultxs no tenemos mucha paciencia para correr. Preferimos perder al primer descanso que correr atrás de algo que no nos da la seguridad de poder alcanzarlo alguna vez.

Casi

Crecer también es reconocer que para acercarse al final del recorrido hay que animarse a dejar personas atrás aunque soltarle la mano sea lo más doloroso del aprendizaje.