Sangrar

Las heridas físicas siguen el mismo proceso de cicatrización que las heridas emocionales: duelen, arden y sangran un montón pero en algún momento la hemorragia se detiene hasta cerrarse por completo, hasta desaparecer.

Tú la llevas

Jugar a la mancha sólo es divertido cuando somos niñxs. Los adultxs no tenemos mucha paciencia para correr. Preferimos perder al primer descanso que correr atrás de algo que no nos da la seguridad de poder alcanzarlo alguna vez.