Sobre la mesa

En las conversaciones importantes, solemos decir todo: lo bueno y lo malo, los reproches y los agradecimientos, los recuerdos lindos y los no tan lindos, las mañas y los trapitos al sol. Lo único que no se menciona son los motivos de esa charla que queda desparramada sobre la mesa y sin limpiarse jamás.

Sangrar

Las heridas físicas siguen el mismo proceso de cicatrización que las heridas emocionales: duelen, arden y sangran un montón pero en algún momento la hemorragia se detiene hasta cerrarse por completo, hasta desaparecer.